Cuándo puede tener sentido
- Tienes un curso publicado, pero no sabes en qué punto se atascan los alumnos.
- Recibes dudas repetidas y no está claro si falla el contenido, la actividad o el recorrido.
- Quieres decidir qué mejorar antes de rehacer materiales o contratar un sistema completo.
Qué revisamos
- La promesa y el resultado observable que debería alcanzar el alumno.
- El orden de módulos, actividades y recursos.
- Los puntos donde se pide decidir, aplicar o entregar algo.
- Las señales disponibles de inicio, avance, bloqueo y abandono.
- Las preguntas repetidas y los apoyos que hoy dependen del formador.
Qué puede incluir la entrega
- Mapa de fricciones y puntos críticos.
- Priorización razonada de cambios.
- Recomendaciones concretas sobre una pieza, una ruta o el seguimiento.
- Límites del análisis y datos que todavía faltan para decidir.
Cómo se plantea
La auditoría comienza con la información que compartes por escrito. Después se revisa el recurso acordado y se documentan las observaciones. No se prometen resultados de aprendizaje ni métricas concretas: la utilidad de las recomendaciones depende del contexto, la implementación y las pruebas posteriores.